viernes, 6 de enero de 2017

Chicomoztoc y el Mapa de Cuauhtinchan #2 



El sitio de Chicomoztoc se sitúa en el cuadrante noroccidental del Mapa de Cuauhtinchan Nº 2 (llamado MC2). 

En un orden cartográfico, los caminos representados en el MC2 parecen bastante extraños. Sin embargo, Hernán Cortés describió un mapa similar luego de haber recibido en 1524 un códice de los pueblos de la Costa Oriental de México en el que se mostraba la localización de un poblado en la costa de Honduras donde los conquistadores españoles habían prendido fuego a una aldea indígena.

Según Cortés: 

…hicieron un dibujo en tela de su totalidad, por el cual calculé que podría revisar la mayor parte de éste, en particular lo que se refiere al lugar que me señalaron como la morada de aquellos españoles”

Los glifos locativos y los atributos topográficos del paisaje en el MC2, muestran un territorio en forma de rectángulo. Es posible identificar la esquina nororiental del mapa y reconocer los signos pictóricos a lo largo de su periferia norte. 




Recorriendo esta orilla de este a oeste, descubrimos que el vértice noroccidental no se encuentra precisamente al oeste de su vértice nororiental. 

El MC2 no está orientado por los puntos cardinales; su límite norte no apunta ciertamente al norte. 

Bittman Simons escribió: 

“Chicomoztoc (o Culhuacatepec) es el legendario punto de origen de mucha gente de la antigua mesoamérica  (sobre todo de habla nahua). 

Es representado en manuscritos pintados y mencionado en crónicas. Además de la Historia Tolteca-Chichimeca, se pueden mencionar, la Tira de la Peregrinación, el Códice Azcatitlan, el Códice Ríos, el Códice Chimalpopoca y los trabajos de Tezozomoc, Muñoz Camargo, Pomar y Zorita, Chimalpahin, Motolinia, Durán, Sahagún y Torquemada. 

En palabras de Bittman Simons: 

“… Dado que no he identificado los signos del sitio en la localidad de Chicomoztoc, la posición geográfica de las famosas siete cuevas sigue siendo un problema sin resolver. La localización exacta de Chicomoztoc es un problema que ha apasionado a muchos estudiosos historia Méxicana. Paul Kirchoff y Jiménez Moreno, por ejemplo, creen que debe ser buscado en la región de Tula y Xilotepec, en el estado de Hidalgo. Actualmente no puedo contribuir a la solución del este problema por no poder reconocer los signos de lugares que aparecen en este mapa 

Ahora vemos que basándonos en el Mapa de Cuauhtinchan N° 2, muchos investigadores proponen también que Chicomoztoc no se ubique al norte de mesoamérica sino más bien en su área central. Hace treinta y cinco años, Robert Barlow se propuso descubrir el brumoso Chicomoztoc. La búsqueda tomo tintes de una migración o peregrinación, el esfuerzo se concentró en el hecho de hallar un templo sagrado. Muchos otros investigadores y apasionados han emprendido tal búsqueda, tanto antes como después de Barlow. La mayoría de los investigadores han concluido que se encuentra en la parte norte del Valle de México, o en el valle de Teotihuacan, o en dirección a la antigua Tula. 




Bibliografía: 
Cortés Fernando (2009) Cinco Cartas de Relación al Emperador Carlos V, edit. Porrúa, México. Carrasco David (2011) “A lost world on the map”, University of New Mexico Press, 479 pp. 
Kruell Kenrick Gabriel (2013) “La Crónica mexicáyotl: versiones coloniales de una tradición histórica mexica tenochca”, Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México, México.

jueves, 5 de enero de 2017

Chicomoztoc y la Historia Tolteca Chichimeca 

Según la pictografía que contiene este documento, encontramos una historia bien narrada y descrita sobre Chicomoztoc, el lugar de las 7 cuevas donde como ya mencionamos salieron las 7 tribus de habla nahua dentro de los pasajes míticos de esta sociedad. 

El día matlakyei xochitl (13-flor), los toltecas Icxicouatl y Quetzaltehueyac llegaron a Colhuacatepec Chicomoztoc, lugar de las siete cuevas, al cerro curvo… al lugar de los antepasados. Allá estaban los “tlatoque, los tepilhuan chichimeca” en el agua azul, en el tule blanco, en el zacate blanco, en la arena de agua… allá llegaron los toltecas, al lugar de las siete cuevas, al lugar de los antepasados. 

Quetzaltehueyac le dijo a Icxicoualt: toca la cueva, siente, está caliente…aquí es el lugar sagrado, aquí están los tepilhuan chichimeca. 

Y luego dijo: escucha, solo se oye el sonido del xicotli y del pepeyotli, y para hablar gruñen…así hablan los tepilhuan chichimeca. 

Después Quetzaltehueyac golpeó la cueva, se rompió y salió Couatzin, el intérprete de náhuatl. 

Couatzin les preguntó ¿quiénes son ustedes?, ¿qué quieren? 

Los toltecas respondieron: hemos venido a tomarlos, los busca “El que es Dos”, “El que es Tres”, hemos venido a que abandonen la vida serrana y de las cavernas. 

Así sea, respondieron los tlatoque, los tepilhuan chichimecas.

Entonces salieron de Chicomoztoc, salió el padre, salió el conquistador, salió el chichimeca para cumplir con su creador, con su hacedor quien les dio los instrumentos de guerra para ayudar a su creador, a su hacedor. 

Piden los toltecas que hablen los chichimecas, que se expresen los chichimecas. Pero los chichimecas no hablan. 
Couatzin pregunta ¿con qué hablarán náhuatl los chichimecas? 

Entonces, los toltecas desgranan una mazorca de maíz e Icxicouatl los hace comer, inmediatamente hablaron los chichimecas y después comenzaron los rituales de preparación: cuatro días ayunaron, cuatro días padecieron. 

Sólo el águila y el jaguar les dieron de comer y de beber. 

Se prepararon como guerreros, les colocaron el septum en la nariz y así se establecieron como tlatoque los moquihuixca, los cuauhtinchantlaca. 

Así, salieron de Chicomoztoc los siete grupos de chichimecas, los conquistadores: moquiuixca, quauhtinchantlaca… salieron todos: hombres y mujeres chichimeca”. 

Este fragmento nos describe sucesos desde la llegada de los toltecas al lugar de las siete cuevas y una interacción con los tepilhuan chichimecas, estos llamados tepilhuan se han interpretado como los linajes gobernantes antes de la aparición (sobre todo en el posclásico) de las figuras gobernantes conocidos como tlahtoque, así pues, tenemos que los guías de la migración Azteca eran parte de este grupo de tepilhuan que dirigían y comandaban a los pueblos de origen chichimeca (que se han asociado como antepasados de los mexica), aunque muy posiblemente la aparición de los toltecas en este fragmento esté asociada con la imagen de justificación que buscaron los después mexica para comenzar a establecerse como el grupo dominante ya en la Cuenca de México. 




Bibliografía: 
Kirchhoff, Paul. (1940). “Los pueblos de la Historia Tolteca Chichimeca. Sus migraciones y parentescos”. 
Revista Mexicana de Estudios Antropológicos. Vol. 4, No. 1-2. México. pp. Smith, Michel. (1984). “The Aztlan migrations of the nahuatl chronicles: Myth or History?”. 
Ethnohistory. 31 (3):153-186. Loyola University of Chicago.

miércoles, 4 de enero de 2017

Chicomoztoc-Aztlan



Quizás uno de los sitios más recurrentes al revisar fuentes históricas y crónicas tempranas de la época de la colonia sea Chicomoztoc, lugar enmarcado por las neblinas de la historia que no dejan muy clara su ubicación aunque sí lo que sucedió en este importante lugar mitológico que muchos investigadores se han esforzado en describir, unos más se internan en el dilema de ubicarlo geográficamente y otros más aseguran que se trata de eso: de un lugar metafórico. 

Lo que es cierto es que este Chicomoztoc ha sido el objeto de discrepancias y muchos estudios desde el siglo XVI a la actualidad, su presencia en las crónicas históricas lo convierte en un lugar de suma importancia dentro de la historia prehispánica ya que se decía que de este sitio partieron las tribus de habla nahua: 

*Xochimilcas. 
*Chalcas. 
*Tepanecas. 
*Acolhuas. 
*Tlahuicas. 
*Tepanecas. 
*Aztecas. 

Para revisar un poco el panorama histórico que reviste a Chicomoztoc usaremos la obra de Hernando de Alvarado Tezozómoc que era parte de la familia del Tlatoani Moctezuma Xocoyotzin (nieto para ser exacto). 

“Entonces salieron los chichimecas, los aztecas, de Aztlan, que era su morada, en el año uno pedernal, ‘1069 años’ […]. El lugar de su morada tiene por nombre Aztlan, y por eso se les nombra aztecas; y tiene por segundo nombre Chicomoztoc, y sus nombres son estos de aztecas y mexicanos; y hoy día verdaderamente se les llama, se les nombra mexicanos; pero después vinieron aquí a tomar el nombre de tenochcas” (Crónica Mexicáyotl, 1998:14-15)”




Hasta el momento nadie ha podido establecer dónde se localiza Chicomoztoc, pues se considera que sólo es un lugar mítico, pero por el tipo de flora que rodea a la cueva y por la descripción que se hace en la Crónica Mexicáyotl se piensa que se localiza en la región norte de México: 

“Y allá en Quinehuayan, se llama Chicomoztoc la roca que tiene por siete partes agujeros, cuevas adjuntas al cerro empinado; […] era aquel un lugar espantoso, puesto que allí predominaban las innumerables fieras ahí establecidas: osos, tigres, pumas, serpientes; y está repleto de espinos, de magueyes dulces, de pastales, Chicomoztoc; siendo así que está muy lejos, nadie sabía después todavía en qué parte estaba; […]” (Crónica Mexicáyotl, 1998:16-17).





Bibliografía: Crónica Mexicáyotl, Hernando de Alvarado Tezozómoc.

Texto: Arvin Hernández Villaseñor

martes, 3 de enero de 2017

LA COCINA DEL PUEBLO HÑÄ HÑU


En el articulo anterior se hablo de los beneficios y usos de “el primo del nopal”, así como de su relación con la gastronomía prehispánica y actual, proponiendo que posiblemente por el desconocimiento de sus cualidades, el xoconostle sólo se remite a la preparación del tradicional “mole de olla”.

Quienes sí conservan algunas recetas que se preparan con el xoconostle y en la lengua original son los hñä hñu, habitantes de la región semidesértica en las delegaciones de Villa Progreso y Bernal, Municipio de Ezequiel Montes, Qro., quienes mantienen el toque ancestral de la cocina indígena.

Para muestra de la riqueza gastronómica de la cocina hñä hñu, la siguiente receta.

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CALDO DE XOCONOSTLE PARA LA CRUDA

INGREDIENTES:
sal
ajo
papitas
xoconostle

ELABORACIÓN:
Xoconostle en rajitas, dos o tres, se pelan y se ponen a
hervir con chile y papitas hasta que quede bien picoso y
listo, a sudar.

MPËUI
u
axi
zi r´ok´a
ixkähä

NTHOKI:
Ya ixkähä xä ntkëki mä mää, yoho, hññ, dä ‘müki neda
nthöts’e kora ñ’i penu’mü stra ñ’i xi’ä padä xanthe.




Texto:  Alejandra Salazar
Receta tomada de la Colección Cocina Indígena Popular 59; Héctor Latapí López,
CONACULTA.

EL PRIMO DEL NOPAL


Cuentan por ahí que cuando el ejército de Cortés llegó a Tenochtitlán, temerosos de ser envenenados con huevos de mosco, escamoles y otros platillos muy raros para ellos, se alimentaban de fruta únicamente y en México, tierra bendita, existía una gran diversidad. 

El imperio azteca le daba gran importancia a la comida y las frutas ocupaban un lugar especial ya que consideraban que les ayudaba a mantenerse jóvenes. 

Se habla de trueques de joyas y oro por una muy buena cantidad de mangos, piñas o papayas recién traídas de la costa de Veracruz y se dice que el emperador Moctezuma Xocoyotzin era agasajado en sus comidas con más de una docena de platillos. 




Que, indispensablemente incluían frutas ya fuera como postre, agua de sabor o como platillo principal. 

Los asentamientos y desarrollo de tlaxcaltecas, cholultecas, toltecas y otomíes, entre otras etnias, encontraron en la acidez del xoconostle un alimento altamente resistente a la putrefacción (lo que no se logra con otras tunas dulces), que puede incluso dejarse sin cortar en la planta hasta el lapso de un año sin que se eche a perder. 





Como se menciona en la mitología azteca, es una “planta de vida”, que nunca muere, ya que al secarse o hacerse vieja siempre le da vida a una nueva planta. 

Tras el proceso de sedentarización de los pueblos indígenas, algunos mantuvieron la costumbre de cultivar xoconostle en los patios de sus casas a fin de tenerlos siempre frescos, tanto para su uso culinario como medicinal. 






Para cuando los españoles descubrieron el nopal en el siglo XVI, el xoconostle era “el higo de barbarie”; durante la colonia se prefería la tuna dulce y se dejaba de lado al xoconostle, pero con la independencia los humildes platos de la cocina indígena se dieron a conocer ante el mundo entero y el “mole de olla” con el xoconostle como su ingrediente esencial, asumió el nivel de importancia que cuenta en la actualidad. 

El xoconostle es un producto muy versátil de origen mexicano, que además de ser un alimento muy completo también le otorga beneficios a nuestra salud. 

Su nombre proviene del náhuatl "xococ" y "nochtl", que significan agrio y tuna, respectivamente; es una variedad específica del nopal, es muy parecido a la tuna y un elemento distintivo de la cocina regional del Estado de Hidalgo. 

Crece en las zonas secas del Mezquital en Hidalgo, así como en los estados de Guanajuato, Jalisco, Zacatecas, Tamaulipas y parte del estado de México. 

En la gastronomía actual, el xoconostle es utilizado para preparar agua fresca, guisados con carne de cerdo, licores, mermeladas, salsas; también sirve como botana si se deshidrata y se mezcla con chile y limón. 

Como datos curiosos, los cocineros de la realeza española, deleitaban los paladares de los reyes Juan Carlos y Sofía con chuletas de cerdo ligeramente doradas en mantequilla, horneadas en salsa de champiñones y bañadas con crema de xoconostle; también hace unos años, en el concurso "La mejor cocina de la Ciudad de México 2009", resultó ganadora una joven de 22 años con el platillo “El molcajete de Moctezuma”, creación gastronómica hecha a base de pescado blanco y aderezada con salsa de xoconostle, aguamiel, chapulines, acociles, pulque, mole, tamalitos y quesadillas. 

El objetivo era mostrar un "microcosmos" del sabor derivado, en aquélla época, de los manjares preferidos por Moctezuma Xocoyotzin. 

De los beneficios que el consumo del xoconostle trae a nuestra salud, se dice que es excelente como antioxidante, fortalece el sistema inmunológico, los huesos, los dientes, el sistema respiratorio y acorta la duración de los resfriados; ayuda en el proceso de la coagulación, saludable, a prevenir calambres, cálculos renales y la osteoporosis, a mantener y reparar la piel y el cartílago, limpiar el intestino contrarrestando los efectos del estreñimiento, mejora la cicatrización. 

Además, da una sensación de saciedad y contribuye a reducir la tensión arterial. 

Cabe destacar que estudiantes del Instituto Politécnico Nacional crearon un yogurt de xoconostle para reducir los niveles de colesterol malo, triglicéridos y azúcar, además de ayudar a controlar problemas gastrointestinales por su alto contenido de fibra. 

Desafortunadamente la mayoría de la población mexicana desconoce ésta información, por lo que su consumo se reduce a las ocasiones en que se prepara el delicioso “mole de olla”. 





Texto: Ale Salazar. 

Bibliografía: 
http://www.saboramexico.com.mx
http://www.elsiglodetorreon.com.mx
http://www.oem.com.mx/elsoldemexico

lunes, 2 de enero de 2017

La cultura Caral


El surgimiento de arquitectura monumental en el área andina es bastante más antiguo que en Mesoamérica, a pesar de que comparativamente los estudios arqueológicos en Perú y otros países sudamericanos son más escasos que en México y Centroamérica aunque actualmente se ha prestado mayor atención a dicha región debido al descubrimiento de una serie de sentamientos antiquísimos a lo largo de las costas de Perú. 

El más importante descubrimiento en éste sentido es la llamada cultura de Caral-Supe, pues aunque algunos autores consideran que existen asentamientos monumentales anteriores a los que pertenecen a dicha área (Sechín Bajo en Casma o Bandurria en Huacho), la cuenca del río Supe se ha convertido en el foco de un gran esfuerzo arqueológico que poco a poco va revelando una serie de asentamientos que fueron ocupados entre el 3000 y el 1600 a.C.

Entre los sitios arqueológicos más importantes de la zona se encuentran Caral, Era de Pando, Chupacigarro, Miraya, Allpacoto y Áspero; todos ellos con arquitectura monumental que se construyó a base de “chicras”, redes textiles en forma de bolsa que contienen piedras, las cuales se colocan unas sobre otras en el núcleo de las edificaciones, lo que ayuda a absorber las fuerzas telúricas durante los frecuentes terremotos de la zona, pues las piedras dentro de la estructura pueden moverse pero la red textil mantiene su forma; esto permitió que los edificios se conservaran en muy buenas condiciones a pesar de su gran antigüedad.







1 Allpacoto

Algunas de las características en común de todos éstos centros monumentales son las estructuras piramidales con escalinatas que permiten acceder a su parte superior, las plazas circulares o “anfiteatros” frente a muchas estructuras y la presencia de subestructuras, que al igual que en Mesoamérica se formaron al ampliar los edificios construyendo ampliaciones sobre los mismos y conservando las etapas anteriores en el interior de las nuevas.







2 Áspero

Se considera a Caral como la capital de ésta cultura pues es el asentamiento más grande y monumental de la región. 

Fue descubierto a fines de la década de los 40 por Paul Kosok, otros arqueólogos que contribuyeron al registro del sitio fueron Frederic Engel en 1987, Carlos Williams y Manuel Merino en 1979 y Elzbieta Zechenter en 1988. 

Actualmente las investigaciones del sitio están a cargo de Ruth Shady.

Se han encontrado 8 diferentes ocupaciones en Caral desde su auge como capital en épocas tempranas hasta algunos vestigios habitacionales de la época incaica, de ellas la primera es la más importante y la que contiene los edificios más imponentes.






3 Centro monumental de Caral 

Se puede dividir el área central de Caral en dos partes bien diferenciadas por un desnivel del terreno que antiguamente pudo llevar agua: Caral alto y Caral bajo. 

El primero fue la zona ceremonial donde se encuentran los mayores edificios y las plazas más extensas de la ciudad y en la zona baja se encuentran edificios menores. 

La población en general vivía en la periferia de éstas zonas y en zonas más bajas junto al río Supe.








4 Edificio principal de Caral

El papel de Caral en la historia andina es hoy controversial pues mientras algunos opinan que fue la primera capital de un estado americano, otros consideran que no fue una ciudad sino solamente
un centro ceremonial construido por pequeñas comunidades aldeanas. 

Cabe destacar que sus edificios son algunos de los más grandes de la época, destacando su templo principal que alcanza una altura de 22 metros, aunque hay algunos otros sitios que le superan como Sechín Alto en Casma, que alcanza 44 m de altura.




Bibliografía:
Milos Giersz, Patrycja Przadka Giersz. Perú prehispánico. Desde el poblamiento hasta los incas.
Hipocampo, 2014
Ruth Shady et al. Centros Urbanos de la civilización Caral: 21 años recuperando la historia sobre el
sistema social. Ministerio de Cultura de Perú, 2015

Texto y fotografías: Alfredo Mercado

domingo, 1 de enero de 2017

Distinción de clases reflejada en la 
alimentación 
(IX)


Dentro de las descripciones de banquetes y fiestas, también encontramos las bebidas embriagantes, solamente consumidas por guerreros, sacerdotes o encargados de los templos, ancianos y la clase gobernante.

El octli (hoy pulque) era obtenido por la fermentación del jugo del maguey. La importancia del octli está testificada por el papel tan importante que desempeñaban en la cosmovisión los Dioses de la bebida y de la embriaguez, llamados Centzon Totochtin (cuatrocientos [inumerables] conejos), Dioses lunares y terrestres de la abundancia y las cosechas, así como la Diosa del maguey y el pulque: Mayahuel.




Los mexica sabían y conocían perfectamente el peligro que esta bebida representaba para ellos y para su civilización la bebida alcohólica. Jamás en la historia, ninguna cultura levantó barreras tan fuertes y rigurosas contra este peligro.

“…Este es el vino que se llama octli, excalmaba el gobernante dirigiéndose al pueblo luego de su elección, que es raíz y principio de todo mal y de toda perdición, porque este octli y esta borrachería es causa de toda discordia y disensión, y de todas revueltas y desasosiegos de los pueblos; es como un torbellino que todo lo revuelve y lo desbarata; es como una tempestad infernal, que trae consigo todos los males juntos. De esta borrachera proceden todos los adulterios, estupros y corrupción de mujeres y violencia de parientes y afines; de esta borrachería proceden los hurtos y robos, y latrocinios y violencias; también proceden las maldiciones y (falsos) testimonios y murmuraciones, y las detracciones y las vocerías, riñas y gritas; estas cosas causan el octli y la borrachería” (Tezozomoc).






Bibliografía recomendada:
La vida cotidiana de los Aztecas en las vísperas de la conquista, Jaques Soustelle.
Historia General de las Cosas de la Nueva España, Fray Bernardino de Sahagún.
Historia y mestizaje de México a través de su gastronomía, Mónica Niembro Gaona.
Entre alimentos, comidas y rituales. Algunas notas sobre la gastronomía prehispánica, la dieta ritual y la etiqueta gourmet mexica a la luz de la “Historia General de las Cosas de la Nueva España”, de fray Bernardino de Sahagún, Ulises Chávez.
La cocina prehispánica y sus ingredientes, Martha Chávez.
La Relación de Texcoco, Juan Bautista Pomar.
Crónica mexicana, Hernando Alvarado Tezozomoc.

Texto: Arvin Hernández Villaseñor